Todos hemos oído hablar del “Efecto rebote”, e intuitivamente sabemos de qué se trata, pero es muy posible que desconozcas los motivos por los que se produce y qué reacciones son las que lo provocan. Para que entiendas un poco mejor sus causas y cómo evitarlo vamos a explicarte con todo detalle en qué consiste el temido efecto rebote.

Dietas Hipocalóricas

La mayoría de las dietas de adelgazamiento son hipocalóricas. Esto significa que el número de calorías consumidas es muy bajo en relación a las que necesita el cuerpo. Nuestro organismo tiene sus propios mecanismos de defensa, que nada tienen que ver con nuestra voluntad. Cuando sufrimos una herida, se encarga de cicatrizarla. Y cuando no le llegan suficientes calorías para cubrir todos los procesos que necesita realizar, también toma medidas. En concreto, ralentizar el metabolismo.

El metabolismo está regulado por la glándula tiroides, y es lo que determina que el cuerpo consuma más o menos calorías. Un metabolismo activo quemará calorías a gran velocidad, mientras que uno lento, las quemará muy despacio.
El organismo hace esto como medida de protección, ya que entiende que, al no recibir la energía necesaria, está pasando por un momento de carencia, y por consiguiente reduce su ritmo de trabajo. Las dietas hipocalóricas, por tanto, reducen el metabolismo y hacen que nuestro cuerpo queme calorías con menor velocidad.

Por supuesto, ante ese déficit calórico, el cuerpo pierde peso, pero, ¿Qué ocurre cuando volvemos a la alimentación habitual? Pues sencillamente, que ingerimos las calorías normales pero nuestro ritmo para quemarlas es menor. El resultado, es el que puedes imaginar: recuperas el peso.

Acumulando Grasas

Pero, además, hay otro aspecto a considerar, y es que el cuerpo, al haber experimentado una situación que considera de crisis, se prepara en previsión de que esta circunstancia pudiera darse de nuevo, y lo hace acumulando grasa como reserva. Esto es lo que conocemos como “efecto rebote”. Un ritmo metabólico menor y una mayor predisposición a acumular grasa es lo que hace que no sólo recuperes el peso perdido, sino que además ganes algunos kilos extra.

Es por esta razón por lo que tantísimas personas fracasan una y otra vez al hacer dieta cuando lo intentan bajo su propia iniciativa. Ponerse en manos de un profesional, como el nutricionista o el endocrino es la forma más segura de reducir peso sin que los resultados se pierdan a las pocas semanas. Con las pautas nutricionales indicadas por cualquiera de ellos, la pérdida de peso es progresiva y los resultados, consistentes.

  1. Es imposible bajar de peso de forma permanente sin la supervisión de un nutricionista o un endocrino. Las dietas milagro son una estafa.

    1. Tienes toda la razón, las dietas milagrosas son una pérdida de tiempo y dinero, y ni hablemos de los efectos negativos en la salud.

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